Relato: Ángeles Cano
WhatsApp sin miedo (y con muchas risas)
Ayer dia 11/6/26, realizamos dos cursos de iniciación a Whatsapp a traves de la Asociación de Mayores, fue una experiencia muy especial por las risas y complicidades de las participantes y por supuesto mis locuras
WhatsApp sin miedo (y con muchas risas)
Ayer día 11/6/26, realizamos dos cursos de iniciación a Whatsapp a través de la Asociación de Mayores, fue una experiencia muy especial por las risas
y complicidades de las participantes y por supuesto mis locuras que gracias a Puri, (que estaba para frenarme jajaja), resulto un curso bastante completo, que termino con la promesa de las participantes, que cuando llegaran a casa seguirían practicando.
El curso de WhatsApp estaba pensado para personas que sentían que esta aplicación todavía tenía más misterios que un cajón cerrado con llave y yo creo que se fueron con el convencimiento que el el curso que dimos no era un cajón si no toda una cajonera completa, jajajaja, lo que empezó como un curso de
iniciación… acabó siendo toda una aventura digital.
Las “profesoras”, por llamarnos de alguna manera, fuimos Puri y Ángeles, aunque muy pronto dejamos de ser profes para convertirnos en compañeras de viaje. El grupo de personas estupendas que estuvieron en este curso, fueron con ganas de aprender, de preguntar y, sobre todo, de pasarlo bien. Y vaya si lo pasamos bien, estuvimos mas tiempo del planeado inicialmente.
Desde el primer momento el ambiente fue alegre, cercano y lleno de complicidad. Cada explicación venía acompañada de comentarios ingeniosos, anécdotas y más de una carcajada y de las palabras… “Yo eso no lo tengo, donde se ha escondido…” ya os podéis imaginar.
Aprender WhatsApp no tiene por qué ser serio ni complicado: demostramos que puede ser divertido, entretenido y acerca a las personas.
Eso sí, hubo una conclusión unánime que nos hizo reír:
“¿Curso de iniciación? Las narices, ¡Pero si esto es ya nivel avanzado superior!”.
Y tenían razón. Aunque el manual sí estaba pensado para empezar desde cero, en clase se aprendieron muchísimas cosas: escanear documentos, buscar audios, borrar mucha basura fácilmente, reconocer posibles engaños… Vamos, que salieron hechas unas auténticas expertas.
El manual fue, sin duda, uno de los grandes triunfos del curso. Poder llevárselo a casa, repasarlo con calma y tenerlo siempre a mano les dio mucha tranquilidad y seguridad. “Ahora ya no se me olvida”, decían satisfechas.
Pero más allá de lo aprendido, lo más bonito fue ver la sensación de “¡yo también puedo!”. Porque la tecnología no entiende de edades, solo de ganas. Y de eso, en este curso, sobró.
En resumen: un curso divertido, útil, cercano y muy enriquecedor. Un encuentro donde se aprendió WhatsApp, sí, pero también se compartieron risas, complicidad y el placer de descubrir cosas nuevas juntos.

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Tienes razón, un día que a priori parecía que iba a ser complicado, resultó de lo más divertido y entretenido.
ResponderEliminarEnrique. Siento un poco de envidia sana viendo como acompañais la clase con risas que está muy bien. Podríais hacer lo mismo dando un curso de Economía y Hacienda que a mi me parece ideal para organizarse la vida económica.?
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