Esta es una noticia de las que no van a gustar a nadie.
Ilda, la que durante tantos años ha sido el corazón de la oficina del Grupo de Mayores Telefónica de Zaragoza.
La que atendía desde casa a cualquier hora, las preguntas que realizábamos.
La que no solo nos conocía a todos, sino que además nos preguntaba por cosas personales.
La que ha desgastado su corazón ofreciéndolo a los demás.
Ha decidido "jubilarse"
Hablé con ella hace tres días y me dijo: "Jesús, dejo la oficina, ya se lo he dicho a la Junta, me jubilo" , y luego "ahora todo funciona, cada uno hace su tarea, prefiero dejarlo ahora, antes de que yo vaya fallando, continuaré en el Grupo, pero como un asociado más".
Comprendo las razones de Ilda, sus problemas de movilidad y de salud, pero como he dicho al principio, es una noticia de las que no van a gustar a nadie.



